in

Irene Escolar y Bárbara Lennie se enzarzan en una pelea fraternal

Irene Escolar y Bárbara Lennie, en una escena de la obra –

El Pavón Teatro Kamikaze presenta «Hermanas», del dramaturgo francés Pascal Rambert

En tan solo tres años, el dramaturgo francés Pascal Rambert se ha convertido en un autor de culto en nuestro país. Conmocionó al público español con «La clausura del amor», un descarnado combate interpretado por Bárbara Lennie e Israel Elejalde. A principios de la pasada temporada dirigió en El Pavón Teatro Kamikaze un texto suyo titulado «Ensayo», interpretado por Israel Elejalde, María Morales, Jesús Noguero y Fernanda Orazi.

En esta ocasión, presenta en este mismo escenario -del que es autor asociado- «Hermanas», una obra de la que se han creado al tiempo dos producciones: una en España y otra en Francia. Aquí sus intérpretes son Irene Escolar y Bárbara Lennie. Allí son Audrey Bonnet y Marina Hands. «He escrito “Hermanas” -explica Rambert- teniendo al mismo tiempo frente a mis ojos las voces y los cuerpos de actrices españolas y francesas. Aunque fueran solo dos hermanas, eran cuatro cuerpos y cuatro voces los que nutrían mi escritura. Escribir para Bárbara me sale de manera natural. Es un guepardo. Yo también. Es fácil captar su energía, entrar en ella. Habitamos el mismo país. A Irene la he visto en teatro. Y la he visto también como un felino. Con un cuerpo ultrafino y gracioso, pero con algo que está esperando para morderte. Lo que he escrito le permite morder. Y, al igual que Bárbara, muerde muy fuerte. La violencia de los animales salvajes está aquí. Está muy bien. Es ultraviolento. Y está muy bien».

La obra es «una historia dura entre dos hermanas -cuentan los responsables del montaje-. Un momento de reproche y de amor. Algo para toda la vida entre dos seres salidos del mismo cuerpo pero profundamente dispares. Unidos. Y, sin embargo, opuestos. Esas hermanas son nuestras hermanas. Son la multitud que vive en cada uno de nosotros. Esa multitud se llama exigencia, verdad, lucha».

Dos hermanas iraníes con las que Pascal Rambert trabajó en sus primeros años de carrera subyacen en la inspiración del autor. «Tenían un temperamento especialmente potente y volcánico -explica el autor-. Trabajábamos siempre juntos y teníamos los nervios a flor de piel. Existía siempre una gran tensión entre ellas pero, al mismo tiempo, también un gran amor a la vida y a la muerte. Como escritor, funciona muy bien tener estos dos polos opuestos».

What do you think?

0 points
Upvote Downvote

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading…

0

Comments

0 comments

Anni B Sweet: «Este año debuto en castellano»

El rapero Valtonyc sobre El Soro: «Habría que amputarle las orejas y el rabo»